Mensaje del Mtro. Jaime Valls Esponda, en la presentación del Proyecto Académico 2010-2014, “Generación y Gestión para la Innovación”.

E-mail Imprimir PDF

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 2 de marzo de 2011.

 

De conformidad con lo establecido en la Ley Orgánica y el Estatuto General de la Universidad Autónoma de Chiapas, me permito presentar a la consideración del Honorable Consejo Universitario, a la comunidad universitaria y a la sociedad en su conjunto, el Proyecto Académico 2010-2014, al que hemos denominado “Generación y Gestión para la Innovación”.



Acudo con el entusiasmo de formar parte de una universidad pujante, responsable, que anhela continuar por el sendero del éxito.


El Proyecto Académico que hoy presento, es el instrumento rector del quehacer universitario de los cuatro años de gestión que nos corresponde, con el cual habremos de impulsar el desarrollo de la universidad.


Se sustenta en el decálogo de compromisos, que ante la Honorable Junta de Gobierno presenté como aspirante a la Rectoría de esta máxima casa de estudios de los chiapanecos.


Es un documento integrador, participativo, con visión de futuro que exige corresponsabilidad. De la misma forma en que todos fuimos convocados para su integración, nos motiva y obliga a involucrarnos para participar en su cumplimiento.


No es tarea de uno solo, es compromiso de todos. Por mi parte asumo lo que me corresponde como Rector de esta Universidad. A la vez, los convoco a sumarse a los nuevos trabajos que este reto implica, a inyectarle nuevos bríos a la actividad universitaria y a soñar con una universidad diferente, trascendente, innovadora y vinculada ineludiblemente a los procesos sociales.


Su contenido se sintetiza en los diagnósticos, las políticas universitarias, así como la instrumentación, gestión, ejecución y evaluación, que ha sido expuesto con objetividad en el video que acabamos de presentar y que además se encuentra detallado en el instrumento que hoy sometemos a consideración de este Honorable Consejo Universitario.


Agradezco sinceramente a los autores de las más de mil 200 propuestas que recibimos y a quienes a partir de éstas con rigor metodológico hicieron de las ideas un documento rector que nos llena de orgullo, pero que también nos compromete.


Gracias al equipo encargado de la planeación universitaria, a los integrantes de la Comisión Consultiva que representa a todos los actores universitarios y que atinadamente trabajaron en equipos en la confección de los distintos rubros que lo integran, siempre respetuosos del contexto de las propuestas.
En especial mi agradecimiento al Maestro Javier Mendoza Rojas, asesor del proyecto, que con sus aportaciones y objetividad mantuvo siempre el rumbo de éste.


Mi reconocimiento también a los líderes sindicales de nuestra universidad, tanto del personal administrativo como del académico, que actuaron con un alto sentido de responsabilidad y madurez, al suscribir sin contratiempos los contratos colectivos de trabajo.


Su sensibilidad nos permitió avanzar sin distracciones en la construcción de este importante instrumento universitario. Esto me obliga a ser recíproco, por ello, he instruido al cuerpo de gobierno de la universidad, a los directores de las escuelas, a los coordinadores de Centros y titulares de cuerpos académicos, a ser respetuosos de la autonomía sindical.


Así lo demostré en la pasada elección del líder del STAUNACH y así será durante mi administración.


También me comprometo con el SPAUNACH a revisar las condiciones de contratación de los nuevos maestros en un esquema distinto y conjunto, y con los dos sindicatos a discutir el tema de los finiquitos en el contexto de una reforma estructural.


Mi aspiración es afrontar los retos que demanda la sociedad de nuestro tiempo con una visión de futuro y trabajar por una Universidad que respalde  las políticas públicas orientadas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, impulsadas por el Gobernador del Estado, Juan Sabines Guerrero.


Representa un reto para todos y una provocación al talento de todos los que conformamos la comunidad universitaria.


Es la oportunidad para dar un salto cualitativo en las tareas de nuestra máxima casa de estudios.


Debemos trabajar no solo pensando en cumplir con una actividad institucional rutinaria o coyuntural, que ciertamente mantiene el quehacer básico universitario, pero no genera expectativas de desarrollo futuro. Hay que sembrar hoy para cosechar mañana.


No importa que los frutos y los reconocimientos no nos corresponda disfrutarlos, si sabemos que las próximas generaciones se verán beneficiadas con las acciones que hoy emprendamos. Ese debe ser nuestro compromiso institucional y social.


Nuestra Casa de Estudios ha alcanzado en los últimos años estándares de calidad y de excelencia reconocidos por las autoridades educativas nacionales, que es justo ponderar.


No obstante, se requiere considerar un nuevo modelo de calidad con indicadores de segunda generación, potenciar sus capacidades y estar dispuestos a dar un salto cualitativo que lleve a la institución a otro estadio de desarrollo.


Para seguir avanzando en todos estos proyectos, la universidad necesita continuar aumentado sus recursos disponibles, como se ha hecho en estos últimos años.


La gestión también es una tarea compartida. Debemos reducir el costo de las actividades no prioritarias y gestionar nuevos recursos para financiar las actividades estratégicas y vincularlas con los programas operativos y específicos que se derivarán del proyecto académico que hoy hemos presentado.


En este punto pondremos especial énfasis, porque debemos asumir también que el mejoramiento de la calidad de la educación tiene que ver con mayores recursos y viceversa. Es un círculo del que no podemos excluirnos.


Por ello es de reconocer la visión del Gobernador del Estado, al impulsar la creación de la Ciudad Universitaria, marco idóneo en el cual las nuevas generaciones de jóvenes estudiantes podrán desarrollar su quehacer universitario con mayores recursos tecnológicos y con mejores instalaciones para el deporte, la cultura y la recreación.


Estamos afinando los detalles del proyecto, pero quiero anunciarles, que el mes próximo daremos inicio a la primera etapa de esta magna obra, sueño de todos los universitarios.


De la misma forma hemos gestionado recursos para retomar los temas pendientes de infraestructura en Tapachula –el Centro de Biocencias y el Poli-laboratorio de Ciencias de la Salud-, en  Copainalá –laboratorios y talleres-, en el Centro Maya de Catazajá, en el Centro de Estudios de Física y Matemática Aplicada (CEFIMAP) en Ocozocoautla y para la ampliación del edificio de la Facultad de Derecho en San Cristóbal de las Casas, obras que impulsaremos durante el presente ejercicio.


Reconocer nuestra realidad: logros, limitaciones y desafíos, nos sirve no sólo como indicador o referente, es instrumento para la reflexión de manera  autocritica, nos motiva a continuar avanzando por la senda de las acciones que se han impulsado con eficacia, es decir dar continuidad a lo que bien se ha hecho, cambiar, con el concurso de todos, lo que no nos permite avanzar, combatir las inercias y trabajar por el desarrollo de  nuestra Universidad.


Las acciones de extensión y vinculación expresan concretamente la responsabilidad social de la Universidad.


Nuestro compromiso social es procurar a través de la vinculación ser parte de las soluciones a los problemas relevantes de las regiones de la entidad y ser generadores, o en su caso, facilitadores de su desarrollo. Procurar que las funciones de docencia e investigación provean contenidos pertinentes, relevantes y flexibles, que respondan a las demandas tanto de las comunidades académicas como de los diferentes sectores de la sociedad.


La Institución debe ampliar su capacidad de atención, visión y respuesta a las necesidades de la sociedad, con sentido de responsabilidad, pertinencia, equidad, respeto a la identidad y diversidad cultural, así como a la biodiversidad.


Además de los principios universitarios, los principales ejes orientadores de la presente administración son los siguientes:


La responsabilidad social de la Universidad que la vincula estrechamente con el entorno.
Participación de los sectores de la sociedad.
La Coordinación interinstitucional.
La generación y la gestión del conocimiento y la innovación.
El aseguramiento de la calidad y la competitividad, con estándares internacionales.
La gestión y dotación de una infraestructura física y equipamiento, dignos y acordes con los nuevos tiempos.
Un marco normativo adecuado a las necesidades actuales y futuras de la institución;  y
El mejoramiento del bienestar y fortalecimiento de la identidad de los universitarios.


Tenemos que partir del diagnóstico de los diversos sectores de la sociedad, del potencial que tenemos en muchos rubros productivos, confiar en la experiencia acumulada durante años por nuestros productores y empresarios chiapanecos.


Tan sólo por citar algunos ejemplos, somos el primer productor nacional de café y palma de aceite, primer lugar en la generación de productos orgánicos y en la producción de mojarra tilapia, segundo lugar nacional en la producción de cacao y mango ataulfo, producto al cual el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial le otorgó la denominación de origen al Gobierno de Chiapas.


De esas experiencias y potencialidades tenemos que aprender. La Universidad es generadora de procesos, es cierto, pero también debemos de aprender de otros, tener la humildad para reconocer que muchos sectores productivos locales, nacionales e internacionales, han alcanzado estándares de calidad y producción que son dignos de analizar y ponderar, para estar en capacidad de replicarlos en las regiones de Chiapas en donde la universidad tiene presencia.


El componente fundamental de la docencia son nuestros estudiantes, nuestra visión es vincular a éstos con las necesidades reales de los sectores productivos, con los empresarios y la demanda del mercado laboral, es decir qué necesita la sociedad?, cuál debe ser el perfil del egresado?, para que la Universidad sea capaz de generar el recurso humano requerido.


Las tareas son muchas, complejas y diversas, hay que reconocerlo. Nuestros procesos no serán efectivos si no tenemos la capacidad y madurez de reconocer que salvo valiosas excepciones, en algunos rubros la Universidad no siempre ha estado presente y no ha logrado vincularse efectivamente con la sociedad.


Amigas y Amigos Consejeros Universitarios:


La educación y el conocimiento son los activos más valiosos de una sociedad y los que mejor explican su grado de desarrollo.


Si nos comprometemos a trabajar con creatividad, espíritu innovador y dispuesto a vencer los obstáculos que se presenten, se habrá dado un gran paso.


Los años que vienen serán una excelente oportunidad para mostrar la importancia de la Universidad en el contexto estatal y nacional. Si tenemos la convicción y trabajamos en unidad, desafiando al talento y la imaginación, con capacidad creativa, científica y tecnológica, podremos ayudar a resolver  problemas del campo, de la industria, de salud, de energía, de recursos naturales, de la contaminación, entre otros.


Por ello nuestro trabajo centra su fundamento en la vinculación con la sociedad y parte de un enfoque estratégico con visión de futuro.


Vamos a analizar la potencialidad de las regiones de Chiapas, en la búsqueda de factores estratégicos que puedan ser los detonadores económicos de cada una de éstas, a partir de los cuales apoyemos a los gobiernos en la generación de proyectos productivos, de inversión y servicios que generen empleos, infraestructura social y de comunicación, con un enfoque de sustentabilidad, equidad, corresponsabilidad y colaboración de todos los actores que viven en  ese lugar.


Esta es una forma novedosa de trabajar, de investigar, de enseñar, de aprender, de pensar y de actuar.


Este es un proyecto de todos y para todos.


Por ello, los exhorto a hacer de este Proyecto Académico práctica cotidiana del quehacer universitario.


A los académicos, a que nos guíen éticamente hacia la generación y gestión para la innovación.


A los estudiantes a que conduzcan su aprendizaje pensando que con sus acciones de hoy están construyendo su presente y su futuro, y el futuro de Chiapas y de México.


Al personal administrativo, a los sindicatos y autoridades universitarias, y a los egresados a que apoyemos generosamente la aspiración colectiva de ser mejores cada día, de ganarnos a pulso la confianza y el reconocimiento de la sociedad.


Nos toca ver hacia delante. Si queremos tener un papel protagónico en el futuro, debemos anticiparnos a las necesidades de la sociedad y a las propias.


El Proyecto Académico 2010-2014, encamina a la Universidad en el nuevo siglo, fortalece nuestra vida colegiada, hace más representativos a los órganos de autoridad, reafirma la fortaleza de la academia, impulsa nuestra  presencia en el contexto nacional, nos vincula con la sociedad, busca su internacionalización y otorga mayor transparencia a los procesos de gestión y administración.


Entiendo la dimensión de nuestra tarea y su complejidad. Los tiempos que nos ha tocado vivir. Ratifico, el Consejo Universitario contará con todo el  respeto y apoyo de la Rectoría y del cuerpo de gobierno.


Empeño a ustedes mi entrega y pasión por la Universidad, y expreso mi  compromiso de mantener la unidad de la institución con respeto a su pluralidad.


Hacerlo sin confundir la tarea, sin equivocar el rumbo, sin perder de vista que desde el primer día de mi gestión asumí que la UNACH se merece un mejor futuro, el que hoy  estoy seguro… somos capaces de construir.


¡Por la conciencia de la necesidad de servir¡


Muchas gracias.